Biografías

Farabundo Martí “Cuando la historia no se puede escribir con la pluma, se escribe con el rifle”

Escrito por : Ivania Gutiérrez 31 de enero de 2026

A través de la historia de nuestra América, se han levantado voces que trataron de apagaron pero no pudieron, entre ellos la de Agustín Farabundo Martí,una voz que permanece firme, como símbolo de resistencia y dignidad para los pueblos de nuestra América. 

Su vida y su sacrificio nos recuerdan que la rebeldía es necesaria para enfrentar a los agresores de ayer y de hoy.

Farabundo nació el 5 de mayo de 1893 en Teotepeque, departamento de La Libertad, en El Salvador. Creció en una familia numerosa y desde joven se identificó con los más humildes. Estudió Jurisprudencia y Ciencias Sociales, pero pronto comprendió que su destino no estaba en los salones académicos, sino en las luchas de los trabajadores y campesinos.

Su compromiso lo llevó al exilio y a recorrer Guatemala, México, Cuba, Jamaica, Estados Unidos y Nicaragua. En Guatemala participó en la fundación del Partido Comunista Centroamericano y más tarde se integró a la Liga Antiimperialista. En Nicaragua se unió al ejército de Augusto César Sandino, alcanzando el grado de coronel y convirtiéndose en su secretario privado. Allí reafirmó su convicción de que “cuando la historia no se puede escribir con la pluma, se escribe con el rifle”.

En 1930 fundó el Partido Comunista de El Salvador, que se puso al frente de los trabajadores en medio de la crisis del café. La pobreza, el desempleo y la represión marcaron aquellos años. Tras el golpe de Estado de Maximiliano Hernández Martínez en 1931, el PCS organizó un levantamiento popular en enero de 1932. Campesinos e indígenas se alzaron contra la dictadura, pero la represión fue brutal: cerca de 30 mil personas fueron asesinadas en lo que la memoria recuerda como “La Matanza”.

Farabundo fue capturado el 19 de enero de 1932. En el juicio militar asumió toda la responsabilidad, defendiendo a Luna y Zapata. El 31 de enero, en la capilla de la penitenciaría, cuestionó a los sacerdotes sobre los crímenes cometidos contra los campesinos. Al día siguiente enfrentó el paredón sin vendas en los ojos, proclamando: “¡Viva el Socorro Rojo Internacional!”.

La figura de Farabundo Martí trascendió su tiempo, décadas más tarde, su nombre dio identidad al Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), que retomó su legado de constancia, sacrificio y solidaridad. Al igual que Sandino, Fidel y Chávez, Farabundo sembró la semilla de la dignidad en nuestros pueblos.

Hoy, a más de nueve décadas de su fusilamiento, Farabundo Martí sigue vivo en la memoria colectiva de nuestros pueblos. Su ejemplo nos recuerda que la rebeldía es el camino para defender la soberanía y mantener en alto la voz de los pueblos.

Fuentes: 

http://servicios.abc.gov.ar/lainstitucion/protagonistas/farabundomarti.html