La Universidad Cardenal Miguel Obando y Bravo dio apertura oficial al año lectivo 2026 con un acto solemne que incluyó la develación de una escultura en honor a su fundador y una ofrenda floral, en el marco del centenario del natalicio del Cardenal Miguel Obando y Bravo, Prócer de la Paz y la Reconciliación en Nicaragua.
Durante la actividad, autoridades universitarias dieron la bienvenida a los estudiantes de nuevo ingreso, a quienes se les destacó que forman parte de un momento histórico no solo para sus vidas académicas, sino también para el país, al iniciar sus estudios en el año en que se conmemoran los 100 años del natalicio del fundador de esta casa de estudios superiores.
La escultura, ubicada en la entrada principal de la universidad, fue elaborada por el artista Orlando Reyes, miembro de la comunidad universitaria, quien la donó como un regalo a la institución. La obra representa al Cardenal Miguel sosteniendo en su mano izquierda el crucifijo de su pectoral, símbolo de la fe y la oración que guiaron su vida y decisiones, y en la mano derecha un lápiz, que refleja su vocación como educador y su firme creencia en la educación como base del desarrollo de los pueblos.

Posteriormente, la comunidad educativa se trasladó a la capilla María Auxiliadora, donde reposan los restos del Cardenal Miguel Obando y Bravo, para depositar una ofrenda floral y elevar oraciones, pidiendo su intercesión por los estudiantes, docentes y autoridades, y por la formación de profesionales íntegros al servicio del pueblo.

La rectora de la universidad, Michelle Rivas, expresó que el inicio del año académico 2026 reviste un significado especial, al unir la formación académica con el legado de fe, paz, diálogo y reconciliación que dejó el fundador de la institución. Subrayó que los estudiantes tienen la responsabilidad de continuar ese legado y convertirse en los profesionales que necesita Nicaragua.

Por su parte, el capellán universitario, monseñor Francisco Castrillo, destacó la importancia de invocar a Dios al inicio del año lectivo, para que el espíritu y testimonio del Cardenal Miguel sigan guiando la formación humana, cristiana y académica de la juventud universitaria.
Con este acto, la Universidad Cardenal Miguel Obando y Bravo reafirma su compromiso con una educación basada en valores, humanismo y servicio a la sociedad.



















