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A 92 años de su tránsito a la inmortalidad, Nicaragua honra el legado eterno del General Sandino

Escrito por : Iris Varela 20 de febrero de 2026

Este 21 de febrero se conmemoran 92 años del tránsito a la inmortalidad del General de Hombres y Mujeres Libres, Augusto C. Sandino, asesinado en 1934 a traición por los yanquis invasores y el acólito Anastasio Somoza García. Nicaragua recuerda su ejemplo de dignidad, soberanía y lucha antiimperialista, bandera histórica que hoy continúa ondeando en la conciencia del pueblo.

En el programa Desde el Parlamento, el historiador Rafael Casanova destacó que Sandino encarnó “un fuerte sentimiento antiintervencionista” forjado desde su juventud, marcado por la ocupación militar estadounidense y el asesinato del general Benjamín Zeledón, hecho que impactó profundamente su conciencia patriótica.

Nacido el 18 de mayo de 1895 en Niquinohomo, Sandino creció en un contexto de intervención extranjera tras la caída del presidente José Santos Zelaya, lo que generó en amplios sectores del país un profundo rechazo a la dominación. “Se desarrolla un fuerte sentimiento de rechazo a la intervención”, explicó Casanova, subrayando que esa vivencia moldeó el carácter nacionalista del líder revolucionario.

Su paso por México fortaleció su pensamiento político. Allí entró en contacto con corrientes nacionalistas, sindicalistas y antiimperialistas, así como con el ideario bolivariano y centroamericanista. Sandino asumió la defensa de la unidad latinoamericana frente al panamericanismo impuesto por Estados Unidos. “América para los americanos, no para los norteamericanos”, proclamaba, reinterpretando la doctrina Monroe desde una visión soberana.

En 1927, tras la traición del pacto del Espino Negro y la aceptación de elecciones supervisadas por fuerzas estadounidenses, Sandino levantó la bandera roja y negra y fundó el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional. Desde las montañas del norte enfrentó durante seis años a la intervención militar, convirtiéndose en símbolo continental de resistencia.

En 1933, tras la retirada de los marines, firmó acuerdos de paz con el presidente Juan Bautista Sacasa, confiando en las garantías institucionales. Sin embargo, el 21 de febrero de 1934 fue capturado y asesinado por órdenes de Somoza García, en una conspiración avalada por intereses extranjeros. “Sandino jugó con sinceridad; Somoza jugó con hipocresía”, afirmó Casanova.

Lejos de extinguirse, su ejemplo sembró conciencia histórica. El legado de Sandino fue retomado por nuevas generaciones revolucionarias, consolidando una lucha que no solo fue antiintervencionista, sino también profundamente social, orientada a la justicia y al protagonismo de las mayorías.

Hoy, a 92 años de su paso a la inmortalidad, el pensamiento del General sigue vivo en el compromiso de defender la patria, la soberanía y la dignidad nacional. Nicaragua honra al hombre que no se vendió ni se rindió, y que convirtió la resistencia en bandera eterna de libertad.