Destacadas

Experiencias cotidianas de Sandino y su Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua

Escrito por : Redacción Central 21 de febrero de 2026

Escrito por: Winnie Narváez

“Y Sandino empezó a dar la batalla y los yanquis pensaban que lo iban a liquidar o que lo iban a hacerse rendir, y ni se rindió, ni se vendió. 

Y así se los dijo cuando le ofrecían que capitulara:

¡Yo no me vendo, ni me rindo, jamás! 

Al final, entonces a los yanquis no les quedó más queretirarse derrotados.

Sandino, Queridos Hermanos, 

derrotó a las tropas yanquis aquí en nuestra Patria.- Comandante Daniel Ortega, Copresidente de Nicaragua. 13 de octubre de 2023

El 19 de febrero del año 2021, la Asamblea Nacional de Nicaragua declaró los símbolos del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional como patrimonio inmaterial de la nación. La importancia del patrimonio cultural radica en la reivindicación de prácticas y símbolos heredados degeneración en generación que aportan a la construcción de identidades colectivas. Con la intención de continuar promoviendo este legado histórico, se propone reflexionar en experiencias del EDSNN que aportan a interpretaciones pedagógicas y culturales de sus años de lucha. 

Además de la traición que representó la firma del pacto del espino negro, la realidad en la montaña era cruda, a causa de la miseria y la violencia desatada por los marines yanquis y la guardia de Somoza. Así lo evidencia en este testimonio el combatiente Aurelio Osabas Izaguirre: 

“Como les digo ahora, nosotros no teníamos ningún sueldo. Allí andaba uno por voluntad, por puro honor de que veía cómo mataban a la gente los yanques a patadas. Si lo agarraban vivo lo torturaban, lo pateaban. A los niños los mataban. Aquí en las Segovias, los encerraban en ranchitos y les pegaban fuego.”

Como ya otros lo han dicho, ni Sandino ni quienes lo siguieron era gente que amaba la guerra. Cumplieron con la tarea que su tiempo les demandaba. La lucha contra la intervención extranjera estadounidense por la soberaníade Nicaragua. 

Ante el escenario antes mencionado, un grupo de hombres y mujeres se unen a Sandino para conformar el 2 de septiembre de 1927 el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua (EDSNN). Se dice que este fue realmente el primer ejército nacional popular de Nicaragua, porque no respondía a los intereses de las clases dueñas de propiedades, sino que representaba y defendía a los descalzos, como el mismo Sandino mencionó.  

El Ejército Defensor no solamente fue la referencia mundial de haber derrotado por primera vez al ejército más vil. Fue también una escuela porque se aprendía a leer y escribir y a interpretar a la naturaleza para comunicarse a través de sus sonidos. Fue un espacio de dignificación de niños, mujeres y hombres campesinos, artesanos que en ningún otro espacio de esa Nicaragua tenían condiciones para existir dignamente. En el ejército habían reglas que promovían valores, como la solidaridad entre sí, el autoestudio, el buen trato a los campesinos, la disciplina al asumir las tareas orientadas. 

Las mujeres tuvieron un rol muy importante. Así lo describió Sandino: 

“Los actos heroicos de las mujeres que colaboraron en el Ejército, no sólo son muchísimos, sino que además la mayoría requieren largas historias para explicar los sacrificios que sufrieron y los peligros que enfrentaron por amor a la Patria, y todas, campesinas, maestras de escuela, enfermeras, amas de casa, y aún señoritas de sociedad, rindieron sacrificios sin los cuales nuestra guerra no hubiera sido posible”.

Algunas de las mujeres más conocidas son: Blanca Estela Arauz, María Altamirano, Conchita Alday, Tiburcia García, Teresa, Alicia y Amalia Villatoro, Juanita Cruz, Emilia, la enfermera panameña,  Úrsula Gadea, Paula Velásquez, Petrona Irías. 

Muchas murieron en combate, otras fueron correo, llevando mensajes de un lugar a otro, otras hicieron trabajo de inteligencia intercambiando licor a cambio de armas y obteniendo información. 

Blanca Estela Arauz, muy importante en nuestra historia, fue telegrafista, administradora de cooperativas, asesora de guerra y también estuvo a cargo de tareas esenciales como la creación del himno del Ejército, uno de esos símbolos que es ahora patrimonio inmaterial de la nación. 

También los niños tuvieron un rol muy importante, conformando un pelotón llamado el Coro de Ángeles, eran principalmente niños huérfanos de guerra. En este fragmento podemos leer un testimonio del coronel Santos López quien fue parte de este pelotón: 

“Yo pertenecía al pelotón del Coro de Ángeles, que se componía de muchachos de 13 a 16 años, el número del pelotón era de 50 muchachos divididos en tres grupos, uno dirigido por el coronel Fernando Quintero, el segundo por el coronel José León Díaz y el tercero por el coronel Juan Agustín Tinoco. Era lo que se puede llamar la vanguardia de la lucha, muchachos audaces y valientes de donde Sandino sacó en el transcurso de la lucha, la mayoría de sus jefes”

Ellos garantizaban el avituallamiento y la logística, también participaban en la recuperación de armas en los campamentos de los marines y guardias. Para esto identificaban primero donde habían armas, luego un combatiente con más experiencia iniciaba el ataque y una vez que lograban derrotar a los enemigos los niños entraban a traer las armas. 

Era necesario buscar armas porque el ejército de Sandino no contaba con ellas, entonces las recuperaban a medida que iban derrotando yanquis. Una anécdota muy conocida es que recién conformado el ejército, Sandino partió de Wiwilí hacia Puerto Cabezas, un viaje que en esa época duró 12 días. Ya que no le fueron entregadas las armas que esperaba recibir, junto a pobladores locales buscaron otras que sabían que los gringos habían tirado al agua.

Lo único que nunca usaron del armamento yanqui fueron las lanchas de motor, porque hacían demasiado ruido, sino que se transportaban en pipantes a lo largo del río Coco, conducidos por la experiencia de las poblaciones mískitas. 

En este aspecto, se debe resaltar también esa dimensión multicultural de la gesta de Sandino porque al estudiarlo podemos conocer realidades, historias, gastronomías y prácticas del Caribe de esos años 30 y de la participación importante que tuvieron también los pueblos de diversas étnias. Se menciona en diversos archivos que comían platillos tradicionales como el Guabul, a base de plátano verde. También se cuenta que cazaban algunos animales, pero a veces debían comer la carne casi cruda porque si hacían fuego en el día los gringos desde los aviones podían identificarlos a través del humo. Si bien carecían de recursos importantes como carpas para dormir o zapatos, la alimentación fue bastante completa y diversa, enriquecida por la diversidad local. 

El ambiente aunque duro en términos materiales, promovía fraternidad y arte para el regocijo del espíritu.En este testimonio del coronel Santos López podemos imaginarlo. 

“Es bueno saber que en ese tiempo de combate andábamos descalzos, llenos de pestes, con innumerables sufrimientos y que nunca nos quejábamos. Al llegar al cuartel mitigábamos nuestras penas oyendo tocar guitarras y acordeones a otros compañeros que así nos ayudaban. Es algo muy grande y debe destacarse, la gran hermandad que Sandino nos inculcó a todos y de la que hicimos nuestro diario vivir. Había un dicho que repetíamos muy a menudo. ¿Cómo estás hermano? ¡Encantado de la vida!”

La ya estudiada visión futurista de Sandino, se vió reflejada en que no solo luchaban pensando en el presente, sino que también construían para el futuro a través de proyectos más amplios como la creación de cooperativas para hacer frente a la desigualdad que vivían los trabajadores de la tierra e incluso ideas para el desarrollo económico de toda Nuestramérica, como lo describió en el manifiesto “Realización del supremo sueño de Bolivar”. 

Sandino fue asesinado el 21 de febrero de 1934 por la guardia de Somoza. El lo presentía, cuando fue a Managua para exigir que se cumpliera lo firmado un año atrás en los acuerdos de paz. Sandino y su ejército, la pesadilla yanqui y la esperanza nuestra, viven en cada rincón de Nicaragua con muchas historias de las que podemos seguir aprendiendo.

Ese día, cuando quisieron matarlo, nació a la Inmortalidad nuestro Heroico General, Valiente General”. Cra. Rosario Murillo, Copresidenta de Nicaragua, 20 de febrero de 2026

Algunas referencias consultadas: 

Instituto de Estudios del Sandinismo (1986). Ahora sé que Sandino manda.

Román J (2007). Maldito País

Alcaldía de Managua (2020). Mujeres Defensoras de La Soberanía Nacional de Nicaragua (1927-1933)