Durante el acto central del 92.º aniversario del tránsito a la inmortalidad del General de Hombres y Mujeres Libres, Augusto C. Sandino, el Copresidente de Nicaragua, comandante Daniel Ortega, recordó el histórico grito que se alzó ante el mundo: “Monimbó es Nicaragua”, símbolo de la valentía y la resistencia del pueblo nicaragüense.
Febrero, mes de gestas heroicas
El Copresidente destacó que este mes concentra algunas de las gestas más significativas de la memoria histórica nacional, encabezadas por el legado del General de Hombres y Mujeres Libres, Augusto C. Sandino. Asimismo recordó la batalla de San Jacinto, encabezada por el general José Dolores Estrada, donde el soldado Andrés Castro derribó a un invasor con una piedra, gesto que calificó como símbolo del heroísmo popular.
También evocó la acción del profesor Enmanuel Mongalo, quien incendió el Mesón de Rivas durante la lucha contra los filibusteros dirigidos por William Walker, precipitando su retirada.
Monimbó: grito de dignidad
Durante su intervención, el comandante recordó el histórico levantamiento protagonizado por artesanos, campesinos y trabajadores que se alzaron contra la dictadura somocista.
“Y en este mes de febrero también conmemoramos un aniversario más de aquel grito que se alzó por el mundo: ¡Monimbó es Nicaragua!”, resaltó.
Señaló que la represión incluyó bombardeos con tanques y aviones, hechos que lejos de intimidar fortalecieron la resistencia popular. En ese contexto destacó la participación del comandante Camilo Ortega, quien se trasladó a Monimbó para continuar la lucha.
Aunque muchos combatientes fueron asesinados, incluido Camilo, el mandatario afirmó que el pueblo se reorganizó y continuó la lucha hasta el derrocamiento de la dictadura el 19 de julio de 1979.
Vínculo histórico con Bilwi
Finalmente, el Copresidente envió un saludo a las familias de Bilwi y resaltó el vínculo histórico entre el general Sandino y la Costa Caribe Norte. Recordó que el General organizó destacamentos con hombres y mujeres de esa zona para rescatar armas que habían sido lanzadas al mar por traidores.
Asimismo, destacó que el general Sandino impulsó la organización de las comunidades en las riberas del mar Caribe y del río Coco, reconociendo su valor y su derecho a ser dueñas de sus tierras.
El Copresidente concluyó que las efemérides de febrero reafirman la vocación histórica de Nicaragua por la soberanía, la dignidad y la paz.
