Ante la llegada de la temporada de verano y las vacaciones, especialistas de la salud hicieron un llamado a las familias nicaragüenses a priorizar el cuido de la vida, la prevención y la responsabilidad, como parte del modelo de atención que impulsa el Buen Gobierno presidido por el Comandante Daniel Ortega y la Copresidenta Rosario Murillo.
La doctora Kenia Castillo Rosales, cardióloga internista, destacó que durante el verano aumentan los riesgos para la salud cardiovascular, especialmente en personas con enfermedades crónicas. “El verano no solamente se trata de recreación, también se trata de cuidar nuestra salud, nuestra familia y sobre todo a nuestros corazones”, expresó.
La especialista explicó que las altas temperaturas pueden provocar deshidratación, aumentando el trabajo del corazón hasta en un 40% y elevando el riesgo de eventos graves. “Al perder líquidos y electrolitos, la sangre se vuelve más espesa y existe la probabilidad de formar coágulos, lo que puede desencadenar infartos”, advirtió.
Entre las principales recomendaciones, enfatizó la importancia de la hidratación constante, incluso sin sentir sed, y evitar la exposición prolongada al sol entre las 10 de la mañana y las 3 de la tarde. Asimismo, llamó a reconocer los signos de alarma de un infarto. “Es un dolor opresivo en el pecho, que puede irradiarse al brazo izquierdo o al cuello, acompañado de sudoración, náuseas o desvanecimiento”, detalló.
Ante una emergencia, Castillo señaló que se debe acudir de inmediato a los puestos de salud instalados en centros recreativos o al centro asistencial más cercano, resaltando la capacidad de respuesta del sistema de salud público.
Por su parte, la doctora Carla Duarte subrayó la importancia de proteger la piel, el órgano más grande del cuerpo, ante la exposición solar. “El daño del sol es acumulativo y con los años puede provocar lesiones o incluso cáncer de piel”, indicó.
Recomendó el uso de protector solar con factor de protección entre 30 y 50, aplicado cada dos horas y 30 minutos antes de exponerse al sol. “Las horas de mayor intensidad solar son entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, por lo que debemos reforzar la protección en ese periodo”, explicó.
Además, aconsejó utilizar ropa adecuada, preferiblemente de colores oscuros, así como sombreros y gafas para proteger también los ojos. “La hidratación es fundamental, no solo para el corazón, sino también para mantener la piel en buenas condiciones”, agregó.
En cuanto a la niñez, la doctora Yurisa Gózaya alertó sobre el incremento de enfermedades diarreicas y accidentes durante esta temporada. “En verano hay un aumento de diarreas por el mal manejo de los alimentos, debido a las altas temperaturas”, explicó.
La pediatra recomendó garantizar una adecuada conservación de los alimentos y mantener una estricta supervisión de los niños en todo momento. “Para que ocurra un accidente por sumersión bastan segundos sin vigilancia, por eso el cuido debe ser permanente”, enfatizó.
También señaló que los menores deben evitar bañarse inmediatamente después de comer. “Se recomienda esperar al menos dos horas para prevenir vómitos o fatiga muscular dentro del agua”, indicó.
Sobre la exposición solar, recomendó que los niños se bañen antes de las 10 de la mañana o después de las 4 de la tarde, además de mantenerlos hidratados constantemente. “Si un niño presenta decaimiento, dolor de cabeza o poca orina, puede tratarse de un golpe de calor y debe recibir atención médica”, alertó.
Las especialistas coincidieron en que la clave para disfrutar de un verano seguro está en la prevención, el amor y el cuido en familia. “Evitar hábitos tóxicos, mantener una buena alimentación y vivir en un entorno de paz y armonía es fundamental para un corazón sano”, concluyó la doctora Castillo.
Con estas recomendaciones, el sistema de salud reafirma su compromiso de acompañar a las familias nicaragüenses, promoviendo hábitos saludables y garantizando atención oportuna en todo el país.
