En saludo al tercer aniversario del Centro Cultural y Politécnico José Coronel Urtecho “¡No Volverá el Pasado!”, en Managua, se desarrolla un laboratorio artístico dirigido a maestras, maestros y promotores culturales, con el propósito de estimular la creatividad y la sensibilidad en la práctica educativa a través del arte.
Esta iniciativa promueve el aprendizaje desde la experiencia bajo el enfoque “aprender haciendo”, integrando disciplinas como teatro, danza, música, fotografía y artes visuales. A través de talleres-laboratorios, los participantes viven procesos creativos que fortalecen sus capacidades expresivas y pedagógicas.
La subdirectora técnica docente del centro, Alexandra López Quintanilla, explicó que estas actividades forman parte de un amplio plan en conmemoración del aniversario, el cual contempla 11 iniciativas que inician con este laboratorio artístico.

“Estamos iniciando una jornada correspondiente a nuestro tercer aniversario, que celebraremos el próximo 19 de abril. Este plan incluye la participación de docentes del centro, del Ministerio de Educación y promotores culturales”, detalló.
Asimismo, destacó que entre las actividades programadas se contempla la visita de estudiantes de secundaria, quienes podrán conocer la oferta académica del centro, así como jornadas culturales en distintos distritos de Managua, donde existe alta demanda de formación artística.

También anunció la tercera edición de “Arte a Puertas Abiertas”, a realizarse el sábado 11 de abril, con la participación de los Mimados de la Revolución, invitando a las familias a ser parte de este encuentro cultural.
López Quintanilla subrayó que el objetivo de los laboratorios es fortalecer la creatividad docente y enriquecer la calidad educativa a través del arte. Actualmente, el centro cuenta con 14 carreras entre técnicos generales y especialistas, con una matrícula proyectada de más de 7 mil protagonistas para el año 2026.
Por su parte, Gonzalo Cuéllar, director y fundador del Teatro de Títeres Guachipilín y docente del centro, resaltó la importancia de estos espacios no solo para masificar el arte, sino también para elevar su calidad.

“Son laboratorios donde realizamos experimentos creativos para mejorar nuestro trabajo artístico. En el caso de los títeres, enseñamos que se trata de dar vida a un objeto, convirtiéndolo en una herramienta educativa y profesional”, expresó.
El docente añadió que esta disciplina no solo fortalece la creatividad de los estudiantes, sino que también brinda herramientas útiles para educadores, terapeutas y jóvenes interesados en desarrollar el arte como una profesión.















