El Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, a través del Instituto de las Culturas de Pueblos y Juventudes (ICPJ) y el Teatro Nacional Rubén Darío (TNRD), realizó magnos conciertos de la obra cumbre de la música universal: el Réquiem en re menor, K. 626, de Wolfgang Amadeus Mozart.
La jornada inició con una Presentación Magistral el Jueves 26 de Marzo en la Basílica Parroquial San Sebastián de Diriamba, y culminó el Viernes 27 de Marzo en la Sala Mayor del Teatro Nacional Rubén Darío (TNRD), ante una audiencia que llenó por completo ambos recintos.
La impecable ejecución de la obra fue el resultado de una histórica alianza artística que reunió a 70 músicos en escena, integrando a las agrupaciones más prestigiosas del país: la Camerata Bach, la Orquesta Sinfónica Juvenil Rubén Darío, la Orquesta Nacional de Nicaragua, la Schola Cantorum y la colaboración de INCANTO.
Bajo la dirección del Maestro Gregorio Fonseca y del Director brasileño invitado, Nevinton Barros, la obra destacó por la interpretación conmovedora de sus solistas, Katherine Velásquez (2º lugar en Concurso Internacional de Canto Lírico en Abjasia), Michelle Hernández, Edward Espinoza y Fabricio Espinoza, quienes lograron transmitir la complejidad técnica y la profundidad emocional de esta pieza que transita entre el temor al Juicio Final y la Paz del Descanso Eterno.
El Maestro Ramón Rodríguez, Codirector del ICPJ y Director del TNRD, brindó las palabras de bienvenida, compartiendo la historia detrás de la creación de la obra. Asimismo, destacó que, con este ciclo de Conciertos, el Gobierno de Nicaragua reafirma su compromiso con la democratización de la Cultura.
La interpretación de esta Misa Fúnebre fue concebida como una música que acompaña el tránsito hacia otro Plano de Vida. El Réquiem, compuesto por Mozart en 1791 desde su lecho de muerte tras un encargo anónimo, resonó como una Melodía Celestial que nos acoge desde la Eternidad. Es una partitura que evoca el Martirio, la Muerte y la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo; una música que traduce el dolor humano que precede a la Luz de la Esperanza y que suena a Ángeles recibiéndonos desde lo Infinito.
Al llevar espectáculos de nivel internacional tanto a la emblemática ciudad de Diriamba como al principal escenario cultural de Managua, se garantiza el acceso del pueblo a experiencias estéticas y espirituales que fortalecen nuestra Identidad, nuestra Fe y el reconocimiento del Arte como un vínculo con lo Sagrado.
Así, el público nicaragüense se sumergió en una experiencia espiritual como preludio a la Semana Santa.
Managua, 28 de Marzo de 2026
Instituto de las Culturas de Pueblos
y Juventudes (ICPJ)




