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Diario Barricada
Historia

Tomás: Eterno en la Ternura, Inmortal para el Pueblo

Daphne Cabezas
Daphne Cabezas 30 de abril, 2026 • 4 min de lectura

“¡Tod@s Vamos Adelante!

Y aquí estamos Tod@s, Tomás […]

Esta Revolución que és de Amor, que és de Paz, que és de Familia, que és de Fé, que és de Esperanza, que és de Realidades Infinitas, de Alegría, de Felicidad, de Derechos alcanzados y defendidos.

Así estamos a 14 Años de nuestro Tomás, que vive, que vibra, que está en todas las esquinas, vigilante, cuidando esta Revolución que avanza”.

Cra. Rosario Murillo

Copresidenta de Nicaragua

Managua, 30 de Abril, 2026

En su décimo cuarto aniversario de tránsito a la inmortalidad el Comandante Tomás Borge es recordado por esa ternura que lo caracterizaba, por sus sabios consejos y sus intensos versos.

Todo aquel joven, adulto y anciano que ha leído y escuchado hablar al Comandante Tomás Borge ha sentido cómo sus palabras son una guía de formación política para cada nicaragüense.

A 14 años de su paso a la inmortalidad cada una de sus palabras permanecen en el futuro y la voluntad de seguir construyendo una Nicaragua cada vez más linda y soberana, su legado nos recuerda que el defender la dignidad y la soberanía nacional son acciones del diario vivir.

Para nosotros, la juventud de estos tiempos, su voz nos motiva a seguir comunicando las verdades, por seguir defendiendo los sueños de todo un pueblo porque a como decía él: “La Victoria nos pertenece porque es la Victoria del pueblo y el pueblo es inmortal”. Su tránsito físico no es una ausencia, es la certeza de que su sabiduría nos acompaña en la defensa de cada trinchera de ideas que hoy defendemos.

Porque el Comandante Tomás nos enseñó que la verdadera grandeza vive en la ternura capaz de conmover a la humanidad y en el coraje de un hombre que, habiendo visto la verdadera maldad del mundo, decidió dedicar su eternidad a sembrar Amor, Paz y Solidaridad. Recordarlo hoy, a catorce años de su partida, es celebrar que su voz sigue siendo eco de nuestra identidad revolucionaria.

El Comandante nos enseñó el verdadero significado de ser un digno revolucionario sandinista, un digno hijo de Sandino, de Carlos, un digno nicaragüense que ama y respeta a su patria. Sandinista es aquel que se despoja del egoísmo, el desgane, la prepotencia, es aquel que le hace frente a la corrupción, que pone al pueblo por encima de sí mismo porque al Pueblo no se le traiciona, sino, será ese mismo pueblo a pasarnos encima.

Ser militante de la causa sandinista es una entrega absoluta que Tomás Borge encarnó en la historia del FSLN. Todo buen militante del Frente Sandinista de Liberación Nacional debe recordar que el verdadero revolucionario no es quien busca poder, sino aquel que comparte su conocimiento con todos, aquel que cultiva una humildad inquebrantable porque sabe, con toda la certeza de su corazón, que todo lo que somos y tenemos se lo debemos, única y exclusivamente, al pueblo.

Ser sandinista es ser implacable en el combate, pero generoso en la victoria; es entender, como nos enseñó el Comandante, que nuestra venganza personal será siempre el derecho de sus hijos a la escuela y a las flores. Porque la lealtad no se negocia y la Revolución, como la definió él con su vida, es un proceso donde la «paciente impaciencia» nos guía a no rendirnos jamás.

El Comandante Tomás no solo nos heredó un ejemplo, nos dejó un legado imborrable: aquel que no ama a su pueblo o traiciona la causa de los humildes, simplemente nunca comprendió que, al final del camino, nuestra mayor gloria es haber sido fieles a la esperanza de nuestra Nicaragua, bendita y siempre libre.