Biografías

Camilo Torres, a sesenta años de la caída del cura guerrillero

Escrito por : Cecilia Costa 15 de febrero de 2026

«El deber de todo cristiano es ser revolucionario. El deber de todo revolucionario es hacer la revolución»- Camilo Torres Restrepo.

Un día como hoy, hace 60 años, en el Departamento de Santander, caía en combate en las filas del Ejército de Liberación Nacional, Camilo Torres Restrepo, cura y guerrillero colombiano.

Era su primer combate, al igual que José Martí. Su ejemplo dejó una huella profunda en América Latina, al ser precursor de la Teología de la Liberación y uno de los primeros en tender un puente entre cristianos y marxistas.

Nació en 1929 en el seno de una familia acomodada. Fue un estudiante sobresaliente de la Universidad de Lovaina (Bélgica) donde estudió Sociología y defendió su tesis doctoral titulada La proletarización de Bogotá (1958).

Regresó a su país natal, donde fue nombrado capellán de la Universidad Nacional de Colombia (Bogotá). Ahí, junto con su amigo, el sociólogo colombiano Orlando Fals Borda, fundó la Facultad de Sociología y creó el primer programa disciplinario de Sociología de América Latina.


Tanto Camilo Torres como Fals Borda identificarían en la cuestión agraria un tema ineludible, que debía ser abordado. Con especial énfasis en la injusticia social originada de la tenencia de la tierra y el latifundio.

Camilo Torres dio vida a un movimiento de extensión universitaria con las comunidades marginadas del país. Este se llamaba Movimiento Universitario de Promoción Comunal (MUNICIPROC). En esos tiempos, Camilo ya había tenido acercamientos con las Juventudes Comunistas y con el movimiento estudiantil. Participó en protestas junto a ellos, lo cual le valió un tiempo en la cárcel y la animosidad de la jerarquía católica de Bogotá.


En la medida que Camilo profundizaba su conpromiso político y radicalizaba su postura, la jerarquía católica empezó a adversarlo hasta llegar a ordenarle que renunciara a todas sus actividades en la Universidad Nacional.


En 1962, habiendo renunciado a todas sus actividades en la Universidad Nacional, entró a trabajar para el Instituto Colombiano de Reforma Agraria (INCORA). Con el INCORA viajó por la Colombia rural y conoció de cerca la realidad de opresión y explotación, en la cual se veía sumiso el campesinado colombiano. También pudo reflexionar sobrela violencia estructural que se vivía en el campo en aquel entonces.

Recordemos que el primero de enero de 1959 había triunfado la Revolución Cubana y se había declarado Patria Socialista aliada de la URSS. Mientras tanto, el imperialismo norteamericano ya había asesinado a Patrice Lumumba en el Congo, organizado el golpe de Estado en Brasil, enviado tropas a Vietnam e invadido la República Dominicana.

La Revolución cubana triunfante representó una luz y una esperanza para generaciones de jóvenes latinoamericanos que vieron en los movimientos guerrilleros de izquierda la posibilidad de hacer la revolución también en sus países. No obstante supiera que la jerarquía católica lo adversaba, Camilo Torres no dio un paso atrás.

En 1965 fundó el Frente Unido del Pueblo, una propuesta política inspirada en el amor y el cristianismo, en luchar por las reivindicaciones y causas de los sectores más populares de la sociedad colombiana.

El mismo año de la creación del Frente Unido del Pueblo, Camilo Torres tomó la decisión de su vida: pasar a la lucha armada. Fue así que a mediados de 1965 Camilo Torres dejó la vida en la ciudad, y a sus amigos, como Gabriel García Márquez y pasó a la clandestinidad.

Camilo Torres se sumó a otros combatientes, unos universitarios y otros campesinos analfabetos. En el campamento del ELN, donde ingresó como guerrillero raso, tenía su libreta y algunos libros.

Con un pobre entrenamiento, con un rudimentario armamento, el sacerdote cayó en su primer combate el 15 de febrero de 1966, enfrentando las tropas de la Quinta Brigada de la ciudad Bucaramanga. Tenía 37 años.

El cuerpo de Camilo Torres, fue desaparecido por los militares con la clara intención de borrar su memoria. El reciente hallazgo de lo que parecen ser sus restos, carga de significado el 60 Aniversario de su Tránsito a la Inmortalidad.

El legado del cura guerrillero, que eligió la lucha armada como una vía para liberar al pueblo de la opresión, es hoy más vivo que nunca.
Para Camilo Torres, no había contradicción entre Evangelio y Revolución.

Su ejemplo ilumina las luchas de los pueblos dignos de América Latina y El Caribe, que exigen paz, justicia social y hoy no se rinden, frente a las nuevas formas de injerencia y opresión del imperio.

«La lucha es larga. Comencemos ya». – Camilo Torres Restrepo

Fuentes:
TeleSur

Cubadebate

La Tizza Cuba