En el mes de abril, Nicaragua reafirma su compromiso con la paz, la concordia y la convivencia armoniosa entre las familias, en un contexto de estabilidad, seguridad y desarrollo que fortalece el bienestar del pueblo. Así lo destacó el diputado Carlos Emilio López, durante el programa “Desde el Parlamento”, donde abordó el significado y alcance de la Ley que declara abril como “Pueblo que defiende la paz”.
El legislador subrayó que este mes representa un tiempo de espiritualidad, reflexión y esperanza para las familias nicaragüenses, quienes celebran la paz como un don de Dios y como un derecho fundamental del pueblo. “Abril es el mes de la paz, de las flores, de la espiritualidad, de la esperanza. Es un tiempo donde damos gracias a Dios por la paz que nos envuelve y nos cubre”, expresó.
Destacó que esta ley, que cumple su primer año de vigencia, establece la paz como un valor supremo que orienta el accionar del Estado, las políticas públicas y la vida cotidiana en las comunidades. “La paz se defiende, se construye y se edifica, y el protagonista es el pueblo nicaragüense, el pueblo presidente”, afirmó.
El diputado resaltó el liderazgo del Comandante Daniel Ortega y la Copresidenta Rosario Murillo como impulsores de un modelo basado en la cultura de paz, donde se promueve la unidad, la reconciliación y el respeto mutuo.
Paz como pilar del desarrollo y la seguridad
Durante su intervención, López explicó que la paz en Nicaragua no es un concepto abstracto, sino una realidad concreta que se refleja en la seguridad ciudadana, la estabilidad económica y el desarrollo humano.
“Nicaragua es un país con una de las tasas de homicidio más bajas de Centroamérica, con apenas 6 por cada 100 mil habitantes, lo que demuestra que vivimos en un entorno de tranquilidad y confianza para las familias”, señaló.
Asimismo, destacó que la paz está estrechamente vinculada con el crecimiento económico, la generación de empleo y la restitución de derechos. “Hablamos de paz con justicia, paz con dignidad, paz con desarrollo humano y lucha contra la pobreza”, enfatizó.
El diputado también resaltó que en el país se garantiza la libertad de culto, la convivencia entre diferentes expresiones religiosas y el respeto a todas las formas de propiedad, elementos que fortalecen la armonía social.
Un modelo de valores para la convivencia
La ley promueve valores fundamentales como la tolerancia, el respeto, la igualdad, la responsabilidad y el amor, considerados como el “cemento social” que permite la cohesión entre las familias y comunidades.
“Todos los nicaragüenses somos una sola familia, cobijados por un mismo cielo, una misma fe y un mismo compromiso de construir el bien común”, expresó López.
En ese sentido, señaló que la paz también se traduce en avances en educación gratuita, inversión en infraestructura, programas sociales y oportunidades para la juventud, elementos claves para continuar reduciendo la pobreza.
Abril, símbolo de unidad y esperanza
Finalmente, el diputado reiteró que abril representa un llamado a la unidad nacional, al entendimiento y a la convivencia fraterna entre todos los sectores del país.
“La paz es el mayor patrimonio de Nicaragua, nuestra principal riqueza, y debemos cuidarla, defenderla y seguir construyéndola todos los días”, concluyó.
Con este enfoque, Nicaragua avanza consolidando un modelo donde la paz, la seguridad y el desarrollo se convierten en pilares fundamentales para el bienestar de las familias y el futuro de la nación.
