8 de abril de 1979, hace 47 años: la histórica y heroica ciudad de Estelí se levantó en su segunda insurrección popular, marcando un momento decisivo en la lucha contra la dictadura somocista.
La toma de Estelí por parte de las columnas del Frente Norte al mando de los comandantes Francisco Rivera Quintero y Elías Noguera García creó una expectativa nacional que aceleró la ofensiva insurreccional y despertó el espíritu combativo de las masas populares.
El Equipo de Barricada/Historia presenta una reseña de estos hechos y sus protagonistas.
Orígenes y acciones del Frente Norte “Carlos Fonseca”
En 1977, el Frente Sandinista de Liberación Nacional creó el Frente Norte “Carlos Fonseca”, en homenaje al comandante Carlos Fonseca Amador, caído en combate el 8 de noviembre de 1976. Integrado por aproximadamente 40 guerrilleros al mando del comandante Daniel Ortega Saavedra, estableció inicialmente su campamento en Danlí, El Paraíso, en la República de Honduras.
Su misión consistió en atraer a la Guardia Nacional hacia los territorios del norte del país, dispersar su capacidad combativa e impulsar la insurrección campesina en valles y comarcas.
El 12 de octubre de 1977 inició una ofensiva guerrillera en el marco del Plan Estratégico de Octubre, atacando puestos y cuarteles en diversas localidades de Nueva Segovia. Tras meses de acciones exitosas, en mayo de 1978 se reorganizaron las fuerzas para fortalecer la insurrección nacional.
En junio de ese año, el comandante Francisco Rivera Quintero asumió el mando del Regional Norte y se estableció en Estelí, ciudad que ya vivía intensas manifestaciones populares.
Camino hacia la insurrección
El 22 de agosto de 1978, el comando “Rigoberto López Pérez”, dirigido por el comandante Edén Pastora Gómez, tomó el Palacio Nacional, desencadenando una huelga general e insurrecciones espontáneas en distintas ciudades.
En este contexto, el 9 de septiembre de 1978, fuerzas del Frente Norte insurreccionaron Estelí, enfrentándose durante 13 días a la Guardia Nacional. La respuesta incluyó bombardeos indiscriminados por parte de la Fuerza Aérea, obligando al repliegue táctico hacia zonas rurales.
Entre septiembre de 1978 y marzo de 1979, las columnas guerrilleras ejecutaron emboscadas estratégicas, preparando el terreno para la ofensiva final.
Insurrección popular de abril de 1979
El 8 de abril de 1979, en el marco del Plan General de Ofensiva Ininterrumpida, inició el asedio estratégico a la Guardia Nacional con ataques simultáneos en varios municipios del norte del país.
Las columnas guerrilleras dirigidas por Elías Noguera García y otros mandos atacaron posiciones clave, logrando debilitar al enemigo. En medio de estas acciones, la población de Estelí se incorporó masivamente al combate.
“…en abril yo aparecí metido en Estelí por segunda vez, algo que no estaba en la perspectiva. No lo decidí yo, lo decidieron los acontecimientos, fue consecuencia del ardor de la población que seguía ansiosa de vergueo. La gente de Estelí era un monte seco y cualquier chispa lo incendiaba”, expresó el comandante Francisco Rivera Quintero.
La resistencia fue intensa. La Guardia Nacional estableció un cerco militar y reforzó posiciones estratégicas, obligando a los combatientes a enfrentar condiciones extremas.
Repliegue y resistencia
El 14 de abril de 1979, ante la presión militar, se orientó el repliegue táctico de combatientes y población hacia el campo. La salida se organizó de manera estratégica, evitando bajas durante la retirada.
Sin embargo, los días posteriores estuvieron marcados por ataques aéreos y numerosas bajas en zonas rurales. Durante estos combates cayeron destacados combatientes y colaboradores, evidenciando el alto costo de la lucha.
La Guardia Nacional implementó la llamada “Operación Limpieza”, intensificando bombardeos y cateos casa por casa, lo que provocó la destrucción de aproximadamente la mitad de la ciudad.
Estelí, símbolo de heroísmo
Durante la insurrección final, Estelí se consolidó como una de las ciudades más combativas del país, destacando por la participación masiva del pueblo en apoyo a las fuerzas guerrilleras.
En reconocimiento a su histórica lucha, el 15 de julio de 1981 la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional otorgó a Estelí el título de “Ciudad Heroica”, como símbolo del valor y la resistencia de su pueblo.
A 47 años de la segunda insurrección, Estelí continúa siendo referente de dignidad, lucha y compromiso con la historia de Nicaragua.
