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Diario Barricada
Análisis

La Revolución Convierte

Redacción Central
Redacción Central 14 de julio, 2026 • 9 min de lectura

Por: Moisés Absalón Pastora.

Existen aquellos que, por su propia naturaleza, siempre negaron el poder de la evolución. Son los que se quedaron soldados al pasado, qué con tonos de reclamo y altas dosis de odio, hiperbólicamente usan las redes “sociales”, para lanzarse contra personas que tienen una visión distinta a la de ellos.

Quienes así actúan no saben de argumentos, carecen de análisis y visión, no tienen un mínimo de capacidad comparativa que les determine el desarrollo o la prosperidad en los tiempos, de manera que no importa que tanto hayamos crecido bajo el gobierno que sea, si no lo hizo el suyo, o el fatólogo como sujeto no estuvo ahí, entonces nada sirve y por lo tanto no solo no hay que reconocerlo, sino que además descalificarlo, destruirlo, no importa cómo, pero hay que descalificarlo a cualquier costo, porque quien logra construir es mi enemigo y este tiene que serlo por siempre, porque a esa triste y penosa actitud es que algunos llaman fidelidad a los principios y valores.

Esas miserias humanas, “líderes” de la tragedia y la fatalidad, jamás van a reconocer, el valor que hay en otros: Nunca podrán digerir tu capacidad de entrega hacia un propósito noble, ni cuanta certeza y efectividad tengas en lo que haces y menos que acepten que por resultado tienes, no solo el producto edificado de lo que te impusiste construir o apoyar, sino que emocional y sentimentalmente el afecto, el cariño y el respeto de los que te rodean o trabajan contigo.

El villorrio que ubico es la promiscuidad donde habita la envidia, la que eternamente ciega jamás verá algo especial en los constructores porque para ella eso es anormal y siempre su reacción será ver defectos en cualquier parte; consagrarse como detectora de los errores ajenos para hacer sentir, al que triunfa y avanza, como cualquier cosa, como la cucaracha que ella y que te pica para hacerte sentir dolor e infectarte con la ausencia y el vacío que le mata el alma cada día que escupe maldiciones porque lo único que le sobra es odio, resentimiento y venganza porque aquí estamos los que somos y los que somos tenemos un compromiso con Dios por amar la patria.

Los que hemos recibido el fuego graneado de ese odio, que por alma tiene la envidia, en lo personal, en lo grupal, en lo social, en lo nacional, no podemos detener nuestro avance y perder el tiempo demostrando nuestro valor porque nuestro valor es el que nos tiene aquí después de superar errores y contradicciones, de hacer la guerra para alcanzar la paz y hoy encontrarnos a las puertas de un 47/19 siempre más jubiloso que el año anterior y al que recibimos livianos porque no cargamos pesos de conciencia, porque limpiamos al país poniendo la basura en su lugar y por eso estamos dando pasos grandes después de liberar el camino de los tranques que impedían la realización de las grandes cosas que nos están sucediendo y que apenas son una muestra de maravillas gigantescas que ya se perciben con una gran facilidad.

Hemos andado tal distancia que ya no rogamos ser valorados, sino que simplemente nos admiran por lo que hemos hecho y no por lo que dijimos que haríamos como pasó en otros tiempos donde cada Pinocho que llegaba al poder ofrecía mejorar la vida, pero era la de ellos, la de sus entornos, las de sus amigos, las de sus familiares, pero jamás la vida de la nación que somos todos.

Esos que atacan a Nicaragua, a los nicaragüenses que vivimos aquí por ser en su mayoría sandinistas y a los que somos un pensamiento que defiende la paz que se conquistó con sangre, nos ven como el objetivo a vencer y a acabar por la vía de la denigración porque quieren que nos convirtamos en lo rastreros que son ellos y que perdieron ayer y serán perdedores siempre porque nunca manejaron el concepto del debate y cuando uno intenta hacer algo por construir esa comunicación en la que dos o más personas opinan acerca de uno o varios temas y en la que cada quien expone sus ideas y defiende sus opiniones e intereses, no se puede, porque tu interlocutor confiere al debate otro significado y es el de o estás conmigo o estás contra mí y cuando esto último sucede la atmósfera no solo se malea sino que acto seguido viene el insulto y la vulgaridad que no deja títere con cabeza, porque no solo se va contra aquel que expresó un criterio diferente al otro, sino que además se lanzan contra la familia, te ofenden a la esposa, te dicen cochinadas de los hijos, insultan a tus padres o cualquier otra bajeza que se vuelve más ofensiva en tanto se hace desde el anonimato de un perfil falso en las llamadas redes sociales.

A lo largo de mi vida me he relacionado con mucha gente porque el mundo comunicacional en el que me desarrolle lo impuso a lo largo de 44 años como periodista y entre esos algunos que llegaron a ser amigos, otros conocidos y otros, por lo que fuera, enemigos y ahora más que antes porque les molesta que así como yo los evolucionistas sigamos en pie, porque les arde que todos los nicaragüenses que amamos a esta, única patria que tenemos, la defendamos.

Entre esos, que en lo personal refiero, hubo amigos que visitábamos nuestras casas, que compartíamos efemérides juntos, que bromeábamos y reíamos, que nos íbamos de paseo con nuestras esposas y aunque no pensábamos igual o casi igual nos respetábamos, pero esto cambió cuando no me convertí en lo que ellos quisieron o en lo que ellos eran o resultaron ser y francamente amor no quita conocimiento y yo decidí, desde mucho antes que la maldad saliera del closet en el 2018, estar dónde estoy, no por conveniencia, no por estar bien, porque siempre lo estuve gracias al esfuerzo de mi trabajo, sino que decidí estar aquí porque por esto es que luché toda mi vida y lo seguiré haciendo por lo que resta de ella porque aunque la edad y las energías me ganen jamás dejaré de ser periodista y comunicador, jamás dejaré de defender la paz como lo hice desde la radio, el periódico, la televisión y ahora desde el universo digital porque esa paz es con la que siempre quise vivir.

Hoy Nicaragua vive en calma y en paz en medio de la guerra que solo el odio nos hace y aunque estamos conscientes que el Caronte, el que transporta las almas al reino siniestro de Hades, el dios griego de la muerte, está ahí como maestro de la anarquía, creando problemas y profiriendo palabras hirientes, nosotros le mostramos nuestro verdadero poder pensando antes de reaccionar, así como lo hicimos en el 2018 porque no somos impulsivos, ni nos atrapa la ira y menos el miedo.

A los evolucionistas no nos interesa vencer en las discusiones estériles y vacías, -con la ignorancia no se debate- tampoco queremos imponernos- porque la construcción de la Nicaragua de hoy habla por sí sola y por ella elegimos y decidimos con calma porque quien la tiene puede enfrentarse a cualquier desafío y no necesito decir que me crean en este tema porque somos vencedores y de ahí que contra los vientos sabemos ajustar nuestras velas y usamos la fuerza de Eolo para ir al puerto de nuestras victorias y de nuestras esperanzas.

Para los que se quedaran afuera para el resto de sus días deportados y desnacionalizados por traidores a la patria decimos con absoluta propiedad que se construye desde adentro y cuando lo logras, como lo hemos hecho todos aquí el éxito nadie nos lo arrebatar.

Mientras tanto cada uno de los nicaragüenses de verdad seguimos defiendo un sistema humanamente justo, solidario, equitativo. Que tiene por objetivo alcanzar la igualdad social entre los nicaragüenses.

DEFENDEMOS como ciudadanos cristianos la merienda escolar de más un millón trescientos mil niños.

DEFENDEMOS los sueños a la educación técnica o profesional a la que tienen derecho los miles y miles de jóvenes.

DEFENDEMOS con entusiasmo la construcción de carreteras de las que se sirve el productor para sacar su producción.

DEFENDEMOS los millones de vacunas que se aplican gratuitamente a todos los niños de Nicaragua porque con ellas se reduce enormemente la mortalidad infantil.

DEFENDEMOS este modelo porque disfruto de las sonrisas felices de aquellos infantes, jóvenes y ancianos que visitan nuestros bellos parques.

DEFENDEMOS este modelo porque queremos otros 3000 kilómetros de carreteras para beneficio de todos.

DEFENDEMOS el sueño de miles de familia de tener una casa digna.
DEFENDEMOS el derecho del subsidio a los ancianos y pensiones reducidas del INSS.

DEFENDEMOS el derecho de miles de pacientes con cáncer para tengan esperanzas de vida a través de los equipos oncológicos que se han venido adquiriendo.

DEFENDEMOS a este sistema de gobierno porque queremos 20 hospitales más.

DEFENDEMOS este gobierno porque estamos conscientes que sin el subsidio al transporte el pasaje andaría en 8 o 10 córdobas no en 2.50 lo que quebraría la economía de los de a pie.

DEFENDEMOS el Derecho de miles de emprendedores, que pasaron de ser asalariados y hoy son dueños de su propia empresa.

DEFENDEMOS al gobierno porque queremos más instalaciones deportivas que ayuden a la juventud alejarse de los vicios y drogas.

DEFENDEMOS a este gobierno porque ha sabido hacer respetar la soberanía, la independencia de mi patria.

DEFIENDO y apoyo esta tremenda evolución, la que siempre quise para mi país, porque la vida misma y el laboratorio de las experiencias personales en tan diferentes fases protagonizadas, me construyó un espíritu social y de amor por la patria que hoy templa mi criterio y porque quiero que el hijo del más pobre tenga la oportunidad de salir adelante y no sufra las inseguridades de una dictadura brutal como la de Somoza ni tampoco por la estupidez y negación que representan los viciados por el somocismo.

QUE DIOS BENDIGA A NICARAGUA.