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Diario Barricada
Análisis

Reformas Constitucionales fortalecen al Pueblo Presidente

Redacción Central
Redacción Central 04 de agosto, 2026 • 6 min de lectura

La Constitución Política de la República de Nicaragua, publicada en La Gaceta No. 32 del 18 de febrero de 2025, establece desde sus primeras disposiciones que la soberanía nacional reside en el pueblo y desarrolla las bases sobre las cuales se organiza el Estado. Dentro del incorpora el principio de «Pueblo Presidente» como uno de los fundamentos del modelo político previsto en su articulado. Asimismo, señala que el ejercicio del poder debe realizarse conforme al ordenamiento jurídico vigente y define la forma en que la ciudadanía participa en los asuntos públicos mediante los procedimientos establecidos por la propia legislación.

A la vez, determina las competencias que corresponden a cada institución y el ámbito en el que deben ejercer sus funciones, siempre de acuerdo con lo dispuesto por el mecanismo constitucional. Con ese fundamento, las y los nicaragüenses son reconocidos como protagonistas en la formulación, ejecución, evaluación, control y seguimiento de las políticas públicas, al tiempo que la persona, la familia y la comunidad son incorporadas como actores esenciales dentro del modelo previsto por la Constitución. También reconoce distintas formas de democracia directa y de participación ciudadana, junto con los derechos, deberes y responsabilidades que corresponden tanto a la población como al Estado. De igual manera, dispone que el poder se ejerza por medio de las instancias creadas por el sistema jurídico, conforme a los procedimientos y garantías establecidos en la propia Constitución y en las leyes.

Una vez explicado el alcance del principio de «Pueblo Presidente» en la Constitución vigente de 2025, el siguiente paso nos conduce al proceso de reforma constitucional que actualmente se desarrolla en la Nicaragua Sandinista, libre, soberana y de paz.

La iniciativa fue presentada por la Copresidencia de la República y posteriormente remitida a la Asamblea Nacional, donde comenzó el procedimiento establecido para su estudio y análisis.

Como parte de esa primera etapa, se creó una Comisión Especial de Carácter Constitucional, a la que se le encomendó desarrollar un amplio proceso de consultas antes de elaborar el dictamen que posteriormente será sometido al conocimiento del plenario. Según el procedimiento legislativo, las consultas tienen como propósito recibir observaciones, propuestas y criterios sobre el contenido de la iniciativa, de manera que esos aportes puedan ser valorados durante la elaboración del dictamen antes de su presentación al plenario de la Asamblea Nacional.

Además de esa etapa, también se realizaron encuentros con representantes del cuerpo diplomático acreditado en Nicaragua y de organismos internacionales. La Copresidenta Compañera Rosario Murillo calificó ese primer intercambio como un encuentro «respetuoso y amistoso», celebrado con la comunidad diplomática acreditada en el país. Durante esas reuniones, las autoridades explicaron los principales alcances de la iniciativa y respondieron consultas relacionadas con el procedimiento legislativo, el avance de las consultas nacionales y algunos de los cambios propuestos. Esos intercambios también permitieron ofrecer información directa sobre la propuesta mientras su discusión continúa en las instancias correspondientes.

Entre las principales modificaciones que hasta ahora se han dado a conocer, la iniciativa propone reorganizar diversos aspectos de la Constitución vigente, introducir ajustes en el sistema político, adecuar la organización administrativa, actualizar las disposiciones relacionadas con los procesos electorales e incorporar medidas en otras materias que igualmente forman parte de la reforma. Asimismo, establece disposiciones sobre los requisitos e impedimentos para ocupar cargos públicos. Entre ellas figuran restricciones para quienes hayan participado o promovido intentos de golpe de Estado, solicitado intervenciones extranjeras, hecho llamados a sanciones contra el país, ejecutado acciones que menoscaben la soberanía nacional o recibido financiamiento externo para actividades prohibidas por el marco constitucional.

El proceso de consultas tiene como objetivo recoger observaciones y aportes de distintos sectores antes de que la iniciativa continúe su trámite legislativo. Conforme al procedimiento previsto, las opiniones recibidas serán remitidas a la Comisión Especial de Carácter Constitucional para la elaboración del dictamen que posteriormente será presentado al órgano legislativo. La iniciativa recomienda, ampliar el período presidencial a siete años y mantener la posibilidad de que, al concluir cada mandato, la ciudadanía elija nuevamente a sus autoridades de acuerdo con lo establecido en la Constitución y la legislación correspondiente. Una vez finalizada la etapa de consultas, la Comisión Especial remitirá el dictamen para su conocimiento y discusión y, posteriormente, corresponderá al plenario debatir la iniciativa y resolverla conforme al procedimiento establecido para las reformas constitucionales.

Diecinueve años después, Nicaragua continúa recorriendo un camino definido por profundos cambios políticos, sociales y económicos impulsados desde el retorno del Frente Sandinista al Gobierno en 2007. Durante este tiempo se han consolidado programas sociales, ampliado la infraestructura, fortalecido los servicios de salud y educación, y desarrollado obras que hoy forman parte de la vida cotidiana de miles de familias. Estos avances han sido posibles gracias a un modelo que coloca al pueblo en el centro de las decisiones y de la acción del Estado.

El país es conducido con sabiduría, amor, fe, visión y liderazgo por la Compañera Rosario Murillo y la experiencia del Comandante Daniel Ortega. En estos tiempos, Nicaragua ha enfrentado desastres naturales, la pandemia, sanciones que constituyen agresiones, intentos de golpe de Estado y diversos desafíos internos y externos, manteniendo la estabilidad institucional, la paz, la seguridad y la continuidad de los programas orientados a mejorar las condiciones de vida de la población.

Así, la Constitución Política vigente reafirma que el Pueblo es Presidente, y las reformas constitucionales, que se encuentran en proceso de consulta, fortalecen el modelo de Pueblo Presidente al reafirmar la participación ciudadana, la soberanía y la justicia social.

El desafío permanente es seguir avanzando en la reducción de la pobreza, consolidar los logros alcanzados y preservar la paz y la soberanía como pilares fundamentales para que las futuras generaciones encuentren una nación cada vez más próspera, segura y con mayores oportunidades para todos.