La modalidad de educación primaria y secundaria a distancia en el campo ha pasado de 260 centros educativos en 2014 a 725 en la actualidad, garantizando oportunidades de formación a las familias de las zonas rurales.
La educación a distancia en el campo continúa ampliando su cobertura y fortaleciendo las oportunidades de formación para las familias nicaragüenses, mediante una modalidad que facilita el acceso a la educación primaria y secundaria, especialmente a quienes enfrentan dificultades para trasladarse diariamente a los centros escolares.
Durante un conversatorio sobre las experiencias y avances de esta modalidad educativa, Tessia Torres Thomas, directora general de Educación Secundaria del Ministerio de Educación (MINED), destacó que este programa representa una oportunidad para restituir el derecho a la educación desde las comunidades rurales.

La funcionaria explicó que el encuentro tiene como propósito compartir experiencias exitosas, evaluar los resultados alcanzados y proyectar nuevas oportunidades para fortalecer la educación en el campo.
“Cuando iniciamos allá por el 2014 apenas habíamos iniciado como con 260 centros educativos; hoy estamos a 725 centros educativos”, expresó Torres Thomas, al destacar el crecimiento de la cobertura y la demanda de las familias por continuar sus estudios.
Educación flexible para las familias del campo
La modalidad de educación primaria a distancia en el campo permite que niñas, niños y jóvenes que no han podido culminar sus estudios por razones de trabajo, distancia u otras dificultades puedan continuar su formación académica.
Rosy Cordero, docente de la escuela Nelly Beatriz Castillo, ubicada en la comunidad La Rica, municipio de San Sebastián de Yalí, Jinotega, compartió su experiencia en esta modalidad, señalando que ha tenido una importante acogida entre los estudiantes de su comunidad.
La maestra, quien cuenta con cuatro años de experiencia en esta modalidad, manifestó que los estudiantes han demostrado motivación e iniciativa para culminar sus estudios, gracias a las condiciones flexibles que les permiten avanzar en su formación.
Asimismo, resaltó que el acompañamiento docente se adapta al entorno y las necesidades de los protagonistas, facilitando el proceso de aprendizaje en las comunidades rurales.
Jinotega atiende a más de 10 mil estudiantes en secundaria a distancia
En el departamento de Jinotega, la modalidad de secundaria a distancia en el campo tiene presencia en 77 centros educativos y atiende a 10 mil 500 estudiantes, según informó Joel Torres Castro, asesor pedagógico del Ministerio de Educación en ese departamento.
El funcionario destacó que esta estrategia contribuye a garantizar la continuidad educativa en las zonas rurales, al tiempo que amplía las oportunidades de formación para las familias vinculadas a las actividades productivas.
Torres Castro explicó que los estudiantes reciben formación académica acompañada de conocimientos relacionados con la vocación productiva, mediante cursos especializados en técnicas y tecnologías agropecuarias.
Entre los contenidos que se desarrollan desde séptimo hasta undécimo grado figuran el tratamiento de ganado y la diversificación agrícola, con énfasis en rubros como hortalizas, cacao y café, actividades que forman parte de la economía de las comunidades rurales.
Conversatorio reúne a protagonistas de todo el país
El encuentro se desarrolla en modalidad presencial y virtual, con la participación de 78 protagonistas, entre directores, asesores pedagógicos y docentes, quienes compartirán sus experiencias en el desarrollo de la educación a distancia en el campo.
Además, mediante conexión virtual, se prevé la participación de 2 mil 500 protagonistas de diferentes territorios del país, entre directores, asesores, maestros y delegados del Ministerio de Educación.
La jornada contempla una ponencia sobre los avances de la educación en el campo y, durante la tarde, un conversatorio organizado en tres estaciones temáticas, donde se abordarán la permanencia educativa, los sistemas de evaluación y la aceptación de las familias rurales.
Con estas experiencias, el Ministerio de Educación busca fortalecer una modalidad que combina la formación científica con aprendizajes vinculados al trabajo y la vida comunitaria, contribuyendo a ampliar las oportunidades educativas de niñas, niños y jóvenes de las zonas rurales de Nicaragua.




