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Diario Barricada
Hechos históricos

Día de la Resistencia Indígena, Negra y Popular

Redacción Central
Redacción Central 12 de octubre, 2026 • 4 min de lectura

Escrito por: Argenis Sarmiento

Llegaron los forasteros, los inmigrantes, eran altos y blancos como las nubes, llegaron en barcos por el mar, sin avisar y sin registrarse. Trajeron consigo armaduras, animales y varios objetos desconocidos, algunos brillaban, parecían de otro mundo. Nadie los odió, nadie los criminalizó, nadie creó leyes para aprehenderlos. Sin embargo, después de conocer sus intenciones se supo que nuestros pueblos perderían la tierra, la libertad e incluso la vida en nombre de la monarquía y la iglesia.

No contaban que allá, cerca del Pacífico, la cosa no sería tan fácil. Se alzaron muchos hombres con la determinación de defender su libertad incluso con la vida, los dirigían dos grandes caciques: Diriangén y Nicarao. Desde entonces se desarrollaron las primeras batallas por la soberanía. A pesar de la resistencia, esto no detuvo a los foráneos, lograron su cometido.

300 años después se proclamó una independencia a medias. Los hijos que tuvieron aquí no devolvieron la tierra que sus padres robaron, solo un pedazo de papel que no supo aliviar la marginación, el dolor y exterminio de millones de los nuestros, no pudieron limpiar la sangre del genocidio. Y como si esto no fuera suficiente, tiempo después, a alguien al otro lado del océano se le ocurrió festejar el “Día de la raza” o “Día de la hispanidad” en alusión al mal llamado “descubrimiento” de América.

Fue el gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional en 2007 encabezado por el Copresidente Daniel Ortega quien reivindicó la lucha y resistencia de los pueblos originarios decretando el 12 de octubre como el Día de la Resistencia Indígena, Negra y Popular.

La reivindicación de nuestros pueblos no se limita a una fecha. En la primera etapa de la Revolución Sandinista, en 1987, se aprobó la Ley No. 28, Ley de Autonomía de las Regiones de la Costa Caribe de Nicaragua, reconociendo los derechos históricos, culturales y políticos de los pueblos indígenas y afrodescendientes. Esta ley establece que las tierras y recursos de las comunidades indígenas son de propiedad comunal y que las lenguas maternas, miskitu, rama, mayangna y creole deben usarse en la educación y la administración pública de esa región. Lo que dignifica a nuestros pueblos originarios históricamente excluidos y olvidados.

En la actualidad Nicaragua sigue desarrollando políticas y proyectos dirigidos a fortalecer la identidad y la diversidad cultural de la nación. El Plan Nacional de Lucha contra la Pobreza y para el Desarrollo Humano (2022-2026) establece, entre otras cosas, un plan de ordenamiento territorial que garantiza la gobernanza de los regímenes de propiedad comunal y la protección de los recursos naturales de los 23 territorios indígenas y afrodescendientes. También, se promueve la identidad multiétnica, multicultural, multilingüe por medio de la protección de bienes culturales, investigaciones, eventos culturales y actividades deportivas.

En materia educativa se implementa la Educación Intercultural Bilingüe que permite que los estudiantes reciban clases en su lengua materna con docentes capacitados para responder a los desafíos que este modelo demanda. En lo que respecta a la salud, se promueve la medicina tradicional con médicos preparados conforme a la cosmovisión de los pueblos indígenas y afrodescendientes.

Los vestigios de la colonia siguen vigentes, los herederos de la colonia aún se niegan a reconocer el crimen cometido. Frente a esto, es imprescindible más estudio, más organización y más acciones orientadas a construir un país realmente intercultural.

«Diriangén y Nicarao fueron los primeros dueños de estas tierras y aguas en enfrentar al imperialismo. Esta acción se considera la primera batalla contra el imperialismo librada en estas tierras, específicamente contra el imperialismo europeo» -Copresidente de Nicaragua Comandante Daniel Ortega Saavedra.