La Copresidenta de Nicaragua, compañera Rosario Murillo, destacó que el país avanza firme, bendecido por el amor de Dios y la fortaleza de un pueblo que camina en paz, seguridad y unidad, pilares fundamentales del modelo cristiano, socialista y solidario.
“Gracias a Dios no solo vamos, sino estamos adelante… construyendo este porvenir que merecemos desde la paz, la seguridad y el bien común”, expresó, subrayando que Nicaragua continúa su rumbo con dignidad y soberanía, impulsada por el amor entre las familias nicaragüenses.
La compañera Rosario enfatizó que estos días son de celebración y también de reafirmación de valores, donde el pueblo proclama el amor a Dios, el compromiso con el bien común y la construcción de una sociedad basada en la convivencia armoniosa. “Somos bendecidos porque tenemos amor, porque tenemos patria, porque tenemos pueblo valiente, digno y soberano”, afirmó.
En ese contexto, resaltó el papel de las madres nicaragüenses como símbolo de amor supremo y entrega, vinculando estas fechas con el reconocimiento al heroísmo cotidiano y a la fortaleza espiritual del pueblo.
La Copresidenta también rindió homenaje al legado del comandante Tomás Borge Martínez, a quien describió como un ser humano extraordinario, ejemplo de valentía, compromiso y trascendencia revolucionaria. “Honor y gloria al comandante Tomás… cuánto honor nos deja, cuánto ejemplo de lo que somos capaces cuando creemos en Dios y en la patria”, expresó.
La compañera recordó que el legado de los héroes y mártires sigue vigente en la construcción de una Nicaragua en paz, donde el amor, la fe y la unidad continúan siendo el camino para alcanzar un futuro mejor para todas las familias.