En la emblemática Avenida Bolívar, el Copresidente de la República, Comandante Daniel Ortega, presidió el acto central en conmemoración del 4 de mayo, Día de la Dignidad Nacional, recordando los 99 años de la histórica resistencia del pueblo nicaragüense frente a la intervención extranjera.
“Se están cumpliendo 99 años de esa prueba”, expresó el Comandante, al evocar el momento en que Nicaragua enfrentó la invasión, destacando la incorporación de los indígenas de Matagalpa, “Mar de Flechas”, quienes se sumaron a la defensa del territorio. “Los yanquis habían invadido Nicaragua”, señaló, al describir el contexto de agresión que enfrentaba la nación.
El Comandante denunció cómo, en aquel período, fuerzas extranjeras intentaron imponerse en la conducción del país, respaldando a invasores que llegaron con apoyo interno. Frente a ello, resaltó la valentía del pueblo que, aun en condiciones desiguales, resistió sin rendirse: “Con su tropa desarmada han hecho resistencia… con el esfuerzo de los indios flecheros con arco y flecha”.
En su recorrido histórico, vinculó estas gestas con la independencia de Centroamérica en 1821 y con las continuas agresiones que ha enfrentado Nicaragua, reafirmando que la defensa de la soberanía ha sido una constante en la historia nacional.
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Asimismo, destacó la solidaridad internacionalista representada por Brian Wilson, quien se opuso a la guerra impulsada por el gobierno de Ronald Reagan contra Nicaragua. “No le arrancaron el alma, no le arrancaron la dignidad”, afirmó, subrayando su compromiso con el pueblo nicaragüense.
El mensaje del Comandante Ortega hiló la continuidad de la dignidad nacional a través de figuras históricas como Andrés Castro, José Dolores Estrada, el General Augusto C. Sandino y el Comandante Carlos Fonseca. Sobre este último, recordó su entrega: “Como le había perdido el miedo a tener miedo, no se detuvo y siguió avanzando… hasta que entregó su vida por el pueblo y por Nicaragua”.
“Llega un momento en que uno le pierde el miedo al miedo… y aquí este pueblo ha perdido el miedo de tener miedo”, enfatizó, destacando la fortaleza del pueblo nicaragüense y el papel de la juventud en la continuidad de esa lucha.
Finalmente, subrayó la importancia de la paz para el desarrollo del país: “Hemos estado luchando a diario por la paz… fundamental para poder desarrollar todas las obras”, señalando el esfuerzo de las familias nicaragüenses en la construcción de un futuro con bienestar.
A 99 años de aquella gesta, Nicaragua reafirma su camino de dignidad, soberanía y resistencia, inspirada en el legado de sus héroes y mártires.