Más de 475 estudiantes se forman con un modelo práctico en el Centro Tecnológico Monimbó Heroico, impulsando la producción, la innovación y la seguridad alimentaria en Nicaragua
En saludo al Día Nacional del Agrónomo, el Centro Tecnológico Monimbó Heroico, ubicado en el pueblo heroico de Monimbó, Masaya, abrió sus puertas para mostrar el protagonismo de jóvenes que se preparan en carreras agropecuarias y agroindustriales, fortaleciendo las capacidades productivas y aportando al modelo de seguridad y soberanía alimentaria que impulsa el Buen Gobierno Sandinista.
Durante un recorrido realizado por el programa Revista En Vivo de Canal 4, estudiantes y docentes compartieron experiencias formativas desarrolladas en áreas prácticas como avicultura, porcicultura, cultivos y procesamiento de alimentos.
Formación técnica para fortalecer el campo nicaragüense
El director del Centro Tecnológico Monimbó Heroico, Compañero Lisandro Mesa, destacó que este espacio forma parte de la red de centros agropecuarios del Tecnológico Nacional, orientados a fortalecer el desarrollo productivo del país.
“Desde el Tecnológico Nacional contamos con 21 centros tecnológicos agropecuarios donde atendemos a más de 7 mil estudiantes y ofrecemos 19 carreras técnicas vinculadas al sector agropecuario”, explicó.
El centro, que tiene tres años de funcionamiento en Masaya, atiende actualmente a 475 estudiantes y nació para responder a la demanda de formación especializada en el sector productivo.
“La mayoría de nuestros estudiantes son hijos de productores que vienen a fortalecer competencias y conocimientos adquiridos empíricamente en las fincas de sus familias, pero ahora aplicando técnicas aprendidas en el proceso formativo”, expresó Mesa.
Entre las carreras impartidas destacan Técnico General Agropecuario, Agroindustria de los Alimentos, Zootecnia y Agronomía, todas bajo un modelo educativo de 70 % práctica y 30 % teoría.
Jóvenes fortalecen conocimientos para impulsar la producción familiar
La formación técnica también se traduce en oportunidades para las familias productoras.
La estudiante Melcy Paola Mendieta Guzmán, de 23 años y originaria del barrio San Carlos de Masaya, explicó que eligió estudiar Técnico General Agropecuario para aportar al desarrollo de la finca familiar.
“Mi mamá tiene una finca y sé que puedo ayudar a la economía de mi familia y también a la economía comunitaria porque tenemos pensado establecer cultivos en nuestras tierras”, comentó.
La joven compartió que uno de sus sueños es ampliar la producción familiar con cultivos de café y áreas forestales.
Por su parte, Isabela Carolina Onías Rivas, estudiante procedente del barrio Fátima, aseguró que la carrera le ha permitido descubrir nuevas habilidades y fortalecer sus metas.
“He aprendido cosas que no sabía, como sembrar melón, sandía y plátano. Mi aspiración es desarrollarme profesionalmente y tener una finca con mi familia”, expresó.
Aprender haciendo: prácticas en granjas y parcelas productivas
Durante el recorrido se visitaron las áreas didácticas del centro, donde estudiantes desarrollan conocimientos prácticos en producción avícola, porcicultura y cultivos.
En la granja de gallinas ponedoras, el docente Bran Gutiérrez explicó que los estudiantes realizan diariamente procesos de alimentación, manejo sanitario, recolección y registro de producción.
“Los estudiantes se forman durante dos años y medio y salen con competencias para desempeñarse eficientemente en producción agropecuaria”, detalló.
El estudiante Evanierón Gutiérrez, quien cursa Técnico General Agropecuario, señaló que esta formación fortalece los conocimientos que ya desarrolla junto a su familia.
“Mi familia trabaja en finca y esta carrera me ayuda a fortalecer esos conocimientos para aplicarlos mejor”, afirmó.
Asimismo, las parcelas didácticas de melón y sandía permiten a los protagonistas conocer procesos de siembra, manejo y aprovechamiento productivo.
Mujeres ganan protagonismo en el sector agropecuario
La docente del centro destacó el creciente liderazgo femenino dentro de las carreras vinculadas al campo, históricamente asociadas a los hombres.
“Tenemos muchas protagonistas mujeres y eso nos llena de orgullo porque esta carrera ya no está limitada únicamente a los varones; hoy las jóvenes están abriendo camino en el sector agropecuario”, expresó.
Añadió que la formación técnica permite a los egresados desempeñarse en fincas, empresas agropecuarias, asistencia técnica y supervisión productiva.
Agroindustria: agregando valor a la producción
Otro de los espacios visitados fue el área de procesamiento cárnico, donde estudiantes de Agroindustria de los Alimentos elaboran productos con valor agregado.
La protagonista Melinda Gaitán, estudiante de la especialidad, explicó que trabajan en la elaboración de embutidos como parte de sus prácticas.
“Estamos elaborando chorizo criollo; iniciamos con la recepción de la carne y luego desarrollamos todo el proceso de transformación”, indicó.
Estas experiencias fortalecen las capacidades técnicas de la juventud y aportan al desarrollo de una producción más eficiente, innovadora y sostenible.
Con este modelo educativo, el Tecnológico Nacional continúa formando protagonistas que contribuyen al fortalecimiento del sector agropecuario, impulsando el relevo generacional y consolidando la seguridad alimentaria de las familias nicaragüenses.