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Historia de Nicaragua sustenta la propuesta de Reforma Constitucional presentada en consultas nacionales

Iris Varela
Iris Varela 31 de julio, 2026 • 6 min de lectura

Las consultas sobre el proyecto de Reforma Constitucional continuaron este viernes con la participación de autoridades del Ministerio del Interior, espacio en el que el presidente de la Asamblea Nacional, Gustavo Porras, desarrolló una amplia exposición histórica para explicar las razones que, según indicó, fundamentan las modificaciones propuestas a la Constitución Política de Nicaragua.

Durante su intervención, Porras sostuvo que las reformas responden a orientaciones dadas por los Copresidentes Comandante Daniel Ortega y Compañera Rosario Murillo, anunciadas públicamente el 19 de julio, y afirmó que el propósito central es fortalecer el marco constitucional para preservar la estabilidad, la seguridad, la paz y la soberanía nacional.

«Cuando nosotros nos preguntaron qué pensábamos del discurso del Comandante Daniel, la reacción inmediata fue que ese discurso resume la historia de Nicaragua», expresó.

La historia como fundamento de las reformas

El presidente de la Asamblea explicó que el análisis realizado por la Comisión Constitucional inició revisando los principales acontecimientos políticos del país, especialmente aquellos relacionados con intervenciones extranjeras y procesos electorales.

Según expuso, comprender esos antecedentes permitió construir la argumentación que sustenta las reformas constitucionales actualmente sometidas a consulta con distintos sectores nacionales.

Porras recordó episodios como la llegada de William Walker en 1856, la intervención militar estadounidense en las primeras décadas del siglo XX y la organización de procesos electorales bajo ocupación extranjera.

«No podemos volver a los tiempos en que nos imponían una democracia que no es la democracia de nosotros», afirmó.

En ese sentido, explicó que la Comisión Constitucional estudió documentos históricos como la denominada Ley Dodds, promulgada en 1923, así como la participación de autoridades estadounidenses en la organización de los procesos electorales de aquella época.

Ley Dodds: el legado de la intervención extranjera en el sistema electoral nicaragüense

La Ley Electoral de 1923 nació en uno de los períodos de mayor intervención extranjera en Nicaragua. Diversos documentos históricos del propio Gobierno de Estados Unidos muestran que Washington impulsó activamente su aprobación y ejerció presión para que el Congreso nicaragüense aprobara el proyecto elaborado por el experto estadounidense Harold W. Dodds, con cambios mínimos.

La Ley Dodds restringió el derecho al sufragio al excluir a las mujeres, limitar la participación de ciudadanos analfabetos y consolidar un sistema político dominado por los dos partidos tradicionales, dificultando además la participación de nuevas fuerzas políticas.Estas disposiciones restringían la representación política y el ejercicio pleno de los derechos ciudadanos.

Promulgada en plena ocupación estadounidense, la Ley Dodds respondió al modelo político impulsado por Washington para influir en la organización electoral y proteger sus intereses en Nicaragua. Documentos oficiales estadounidenses muestran que su Gobierno consideraba la aprobación de esa ley como un paso esencial dentro de su política hacia el país.

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Democracia entendida como derechos y desarrollo

Durante la exposición, Gustavo Porras planteó que el concepto de democracia desarrollado por el Gobierno Sandinista trasciende el acto electoral y se fundamenta en la restitución de derechos sociales.

«Para nosotros la democracia son las elecciones, pero no solo son las elecciones. Esa es una parte ínfima del concepto. Nuestra democracia es la democracia del derecho de todos, de las mismas oportunidades y de la responsabilidad del Estado de facilitárselas al pueblo.»

Explicó que este modelo ha sido denominado Pueblo Presidente, concepto que, según indicó, orienta la organización institucional del Estado.

«El Pueblo Presidente significa que todo debe hacerse en función de los intereses del pueblo. Todos los recursos deben dirigirse a satisfacer las necesidades de las familias nicaragüenses.»

Como ejemplo, mencionó la construcción de hospitales públicos, centros de salud, infraestructura vial y otras inversiones sociales impulsadas durante los últimos años.

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Estabilidad, seguridad y paz para derrotar la pobreza

Uno de los principales argumentos desarrollados durante la consulta fue la relación entre estabilidad política y desarrollo económico.

Porras señaló que el objetivo estratégico del Estado nicaragüense continúa siendo la reducción de la pobreza, para lo cual consideró indispensables tres condiciones fundamentales.

«Necesitamos estabilidad, seguridad y paz. Esos tres elementos son indispensables para derrotar la pobreza, que es el objetivo común de todos los nicaragüenses.»

Añadió que esa visión orienta las propuestas de reforma constitucional que actualmente analiza la Asamblea Nacional junto con instituciones, organizaciones y sectores del país.

Defensa de la soberanía como principio constitucional

Otro de los ejes centrales de la exposición estuvo relacionado con la defensa de la independencia nacional.

Porras recordó que el artículo primero de la Constitución establece que la independencia, la soberanía, la autodeterminación, la seguridad y la paz constituyen derechos irrenunciables del pueblo nicaragüense.

«Toda injerencia extranjera en los asuntos internos de Nicaragua atenta contra la vida del pueblo. Es deber de todos preservar y defender esos derechos.»

El presidente del Parlamento afirmó que las reformas buscan fortalecer la aplicación de esos principios constitucionales dentro del sistema jurídico nacional.

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Reformas buscan impedir injerencias externas en procesos políticos

Como parte de la argumentación histórica, Porras recordó distintos momentos en los que, según explicó, actores extranjeros influyeron en la vida política nacional, incluyendo procesos electorales desarrollados bajo ocupación militar.

También hizo referencia a acontecimientos posteriores, señalando que Nicaragua no debe repetir experiencias que, a su juicio, comprometieron la soberanía del país.

«No podemos permitir que vuelva a repetirse una historia donde fuerzas extranjeras determinen el rumbo político de Nicaragua.»

En ese contexto explicó que uno de los objetivos de la reforma consiste en fortalecer los mecanismos constitucionales para proteger la independencia nacional frente a cualquier forma de injerencia externa.

Seis conceptos estructuran la propuesta constitucional

Durante la presentación, Gustavo Porras explicó que la iniciativa de reforma fue organizada alrededor de seis conceptos fundamentales que orientan las modificaciones constitucionales.

Entre ellos mencionó el principio de «No podrán», relacionado con las restricciones para quienes atenten contra la soberanía nacional; la estabilidad institucional, mediante la ampliación de los períodos constitucionales a siete años; la cohesión y seguridad entre las instituciones del Estado; el fortalecimiento de las atribuciones del Consejo Supremo Electoral; la adecuación de fechas constitucionales vinculadas al nacimiento de Rubén Darío; y la coherencia jurídica, para armonizar todos los períodos institucionales contemplados en la legislación nacional.

Porras indicó que estas propuestas continúan siendo consultadas con diversos sectores del país antes de avanzar en el proceso legislativo correspondiente.