El ministro del Marena, Javier Gutiérrez, destacó las 76 áreas de conservación del país, la meta de sembrar 12 millones de plantas y el crecimiento del reciclaje como actividad económica. Además, reiteró el llamado de Nicaragua a los países con mayores emisiones para que asuman sus responsabilidades frente a la crisis climática.
Nicaragua continúa impulsando acciones para proteger la Madre Tierra, conservar la biodiversidad y fortalecer la resiliencia frente al cambio climático. Estos esfuerzos forman parte de una estrategia que combina la conservación de los recursos naturales, la educación ambiental, la reforestación y el aprovechamiento sostenible de los ecosistemas.
Así lo explicó el ministro del Ambiente y de los Recursos Naturales (Marena), Javier Gutiérrez, durante una entrevista en el programa Desde el Parlamento. En este espacio, el funcionario abordó los principales desafíos ambientales del país y la posición de Nicaragua ante la crisis climática internacional.
Durante la conversación, Gutiérrez destacó que la justicia climática constituye una demanda fundamental para las naciones del Sur Global, que enfrentan las consecuencias de un problema al que, según señaló, han contribuido en menor medida que los países industrializados.
Nicaragua defiende la justicia climática y la responsabilidad internacional
El ministro explicó que la crisis climática está vinculada al calentamiento global provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero. Entre estos mencionó el dióxido de carbono, el metano y el óxido nitroso, asociados a distintas actividades económicas.
En ese contexto, señaló que Nicaragua mantiene una posición basada en el reconocimiento de las responsabilidades diferenciadas entre los países emisores y aquellos que sufren los efectos del calentamiento global.
«Nuestros países, digamos, del Sur Global, conocidos como Latinoamérica, África, no generamos estas emisiones. Entonces, esas emisiones están generando lo que se conoce hoy en día como la crisis climática», expresó Gutiérrez durante la entrevista.
El titular del Marena sostuvo que esta realidad debe ser conocida por la población, especialmente ante la recurrencia de fenómenos como huracanes, tormentas y sequías prolongadas. A su juicio, las alteraciones en los patrones climáticos evidencian la necesidad de que la comunidad internacional adopte medidas más contundentes.
Por ello, defendió la justicia climática como un principio que debe traducirse en compromisos concretos y mecanismos de reparación para los países afectados.
«Justicia climática es eso, es solicitar reparación, solicitar indemnización a los países que se han venido lucrando con la contaminación, porque tenemos claro todos los países desarrollados del Norte Global que son ahora llamados desarrollados, se han enriquecido a través de la contaminación y esa contaminación se ha acumulado y es lo que ahora nos está ocasionando a nuestros países las grandes consecuencias de lo que se conoce como crisis climática», manifestó.
Gutiérrez también destacó que Nicaragua ha llevado este planteamiento a distintos espacios de negociación internacional, regional y latinoamericana. Según explicó, el país ha insistido en la reducción de emisiones y en la necesidad de garantizar recursos financieros para que las naciones del Sur Global puedan enfrentar los daños climáticos.
Al referirse a los compromisos internacionales, recordó la posición que Nicaragua ha defendido durante los últimos años.
«Ahí lo dijimos, le queríamos en principio una reducción de emisiones, no comprar carbono para decir que estamos reduciendo emisiones, porque comprar carbono pues no reduce emisiones. Dijimos de que se tenía que aumentar y acelerar el financiamiento a los países del Sur Global para poder enfrentar estos daños y que si eso no se hacía, esto iba a colapsar», expresó el ministro.
En esa misma línea, advirtió sobre la importancia de reducir las emisiones globales y prepararse para enfrentar los efectos que ya afectan a distintas regiones del planeta.
76 áreas de conservación resguardan la biodiversidad de Nicaragua
En materia de protección ambiental, Javier Gutiérrez destacó que Nicaragua cuenta con 76 áreas de conservación y desarrollo sostenible, distribuidas en espacios terrestres y marítimos que albergan una importante riqueza natural.
El ministro explicó que estos territorios cumplen funciones esenciales para los procesos ecológicos y la conservación de la biodiversidad. Asimismo, resaltó el papel de las comunidades originarias y afrodescendientes que históricamente han contribuido a preservar estos ecosistemas.
«Tenemos 76 áreas de conservación y desarrollo sostenible, que es el patrimonio natural donde se concentra la mayor diversidad de todos nosotros los nicaragüenses. Es lo que se conocía antes como áreas protegidas, hoy se conoce como área de conservación y desarrollo sostenible», detalló.
El funcionario agregó que la protección de estos espacios requiere un trabajo permanente de monitoreo, vigilancia y control, desarrollado de manera coordinada con otras instituciones del Estado.
Además de su valor ecológico, estas áreas contribuyen a la protección de las comunidades frente a determinados fenómenos naturales. En particular, Gutiérrez destacó la función de los manglares y los bosques como barreras naturales ante los eventos hidrometeorológicos.
«Todos los fenómenos que entran por el Caribe, su primera barrera son los manglares, después vienen los bosques. Por ejemplo, Bosawás, Indio Maíz, son una gran barrera para reducir la velocidad de los vientos y generar menos daño a nuestra ecología, pero también a la infraestructura y a nuestra población», explicó.
El ministro señaló que la conservación debe complementarse con un aprovechamiento responsable de los recursos naturales. Para ello, indicó que existen disposiciones legales, evaluaciones técnicas y restricciones que determinan qué actividades pueden desarrollarse en cada territorio.
Como ejemplo, mencionó el aprovechamiento sostenible de los bosques naturales y la extracción de resina de pino en el Caribe, actividades que pueden generar ingresos siempre que se realicen bajo las condiciones técnicas y ambientales correspondientes.
Educación ambiental: una nueva generación comprometida con la Madre Tierra
La participación de la juventud constituye otro de los pilares destacados por el ministro durante la entrevista. Según explicó, las nuevas generaciones se involucran en jornadas de reforestación, actividades educativas, visitas casa a casa y campañas de promoción del reciclaje.
Gutiérrez consideró que esta participación refleja un cambio en la conciencia ambiental y fortalece el trabajo que desarrollan las instituciones junto con las familias y las comunidades.
«Una juventud que está incorporada en todos los procesos ambientales, reforestan, hacen jornadas de educación ambiental, hacen visita casa a casa, andan dando los mensajes en diferentes espacios que hay», manifestó.
El titular del Marena también señaló que la juventud participa en iniciativas innovadoras para promover el reciclaje y la reutilización de materiales, incluidas actividades que relacionan la creatividad con el cuidado del medio ambiente.
A partir de estas experiencias, destacó el potencial de las nuevas generaciones para impulsar prácticas más responsables y contribuir a reducir la contaminación.
«Una juventud totalmente proambiente y una juventud que no quiere que continuemos con algunas prácticas incorrectas, no quieren ver contaminación, no quieren ver que se talen los árboles, quieren ver más verde el país, o sea, tiene un nivel de conciencia muy alto ya nuestra juventud», afirmó.
El ministro añadió que este compromiso se refleja en la respuesta de la población a las jornadas de entrega de árboles. Según relató, mientras que años atrás pocas personas se interesaban en recibir plantas, actualmente la demanda ha aumentado y muchas familias solicitan varias para sembrarlas en sus hogares.
Para Gutiérrez, esta disposición facilita las acciones de reforestación y fortalece la participación ciudadana en las políticas de conservación ambiental.
Te puede interesar: Nicaragua inaugura el Puente Amistad Japón-Nicaragua en Mulukukú
El reciclaje genera más de 50 millones de dólares anuales en exportaciones
El reciclaje también ocupa un lugar importante en la gestión ambiental y en la actividad económica nacional. Durante la entrevista, el ministro destacó que esta actividad ha ganado espacio en las exportaciones de Nicaragua y genera oportunidades para el aprovechamiento de materiales recuperables.
Según las cifras que compartió, las exportaciones de reciclaje representan aproximadamente el 1 % del total nacional y generan más de 50 millones de dólares anuales.
«Eso significa más de 50 millones de dólares anuales de exportaciones del reciclaje, más o menos 500 toneladas, como mínimo, de exportación de diferentes tipos de reciclaje», señaló Gutiérrez.
El funcionario explicó que detrás de esta actividad existen organizaciones y empresas dedicadas al acopio, la clasificación y la comercialización de materiales que pueden reincorporarse a los procesos productivos.
Entre los ejemplos mencionó Trides, empresa que anteriormente era conocida como La Chureca, y que desarrolla actividades de recuperación y selección de residuos para su posterior comercialización.
«Es una empresa totalmente económicamente sostenible que está dando un gran aporte al medio ambiente porque ellos acopian cantidades de desecho conocido como basura, y después la venden, ya la seleccionan, tienen un proceso y entonces esa empresa es totalmente sostenible y esa es una empresa de reciclaje», explicó.
Asimismo, se refirió a una empresa de origen chino ubicada cerca de Masaya que recicla hierro y produce material destinado a la construcción.
Para el ministro, estas experiencias muestran cómo el aprovechamiento de los residuos puede contribuir a generar actividad económica y, al mismo tiempo, fortalecer la gestión ambiental.
Nicaragua proyecta sembrar 12 millones de plantas
La reforestación es otro de los esfuerzos que el titular del Marena destacó como parte del compromiso nacional con la protección de la Madre Tierra.
Gutiérrez explicó que Nicaragua mantiene jornadas anuales de siembra de entre 6 y 12 millones de plantas, con la participación de instituciones gubernamentales, jóvenes, familias, municipios y gobiernos regionales de la Costa Caribe.
Para el presente año, la meta anunciada durante la entrevista es alcanzar 12 millones de plantas, como parte de la campaña «Verde que te quiero verde».
El ministro aclaró que esta iniciativa no se limita a sembrar árboles, sino que incorpora actividades de educación ambiental, talleres y acciones para conservar los bosques y ampliar la cobertura vegetal del país.
«La campaña Verde que te quiero verde es un símbolo institucional que va más allá inclusive de sembrar árboles, porque damos talleres, educación ambiental, es conservación de bosques. Es decir, lo que queremos es que tengamos una Nicaragua más verde que la que tenemos», afirmó.
Asimismo, explicó que el enfoque contempla distintas especies, de acuerdo con las necesidades y características de cada territorio. Además de árboles forestales, se promueve la siembra de plantas ornamentales, frutales y cocoteros en la Costa Caribe.
Estas acciones contribuyen a proteger los suelos, conservar la humedad y reducir los procesos de erosión. También buscan favorecer la presencia de vegetación en parques, calles, viviendas y comunidades rurales.
«Nosotros hablamos de vegetación, no necesariamente de árbol forestal, pero es una contribución para tener más vegetación, que los suelos tengan cobertura, protección, que lo proteja con el sol, la humedad, la lluvia, etcétera, que el suelo se pueda sostener y no se erosione», explicó Gutiérrez.
Protección ambiental y justicia climática: desafíos compartidos
Al concluir la entrevista, el ministro reiteró la importancia de mantener la participación de las instituciones y de la población en las acciones de conservación, educación ambiental y reforestación.
Los datos presentados durante el programa reflejan los principales ejes expuestos por el Marena: la protección de las áreas de conservación, el impulso al reciclaje, la participación de la juventud y las jornadas de siembra de plantas.
A nivel internacional, Nicaragua mantiene su llamado a que los países con mayores emisiones asuman compromisos efectivos para reducir la contaminación y respalden a las naciones que enfrentan los efectos de la crisis climática.